Archivos para septiembre, 2014

La relevancia sociocultural del hundimiento del Titanic en 1912 llegó hasta la carrera espacial en la que compitieron los EE.UU y la URSS durante varias décadas en plena Guerra Fría. La NASA puso en funcionamiento a mediados de los años 60 del pasado siglo el proyecto Gemini con el objetivo de conseguir una nave versátil que pudiera realizar maniobras en el Espacio con gran precisión y que, además, pudiera transportar a dos astronautas. Con este programa espacial, los norteamericanos dieron un salto de calidad frente a los éxitos los soviéticos. El séptimo lanzamiento de un vuelo tripulado norteamericano se produjo el 23 de marzo de 1965. El comandante de la misión era Virgil Grissom (1926-1967), y su piloto fue John W. Young (1930). Pero este vuelo espacial tiene una gran relación con el hundimiento del Titanic.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

El nombre de la misión Gemini III fue cambiado por el comandante Grissom, que tenía esa potestad, para intentar evitar la mala suerte y los problemas que él mismo sufrió años atrás durante el vuelo del Mercury 4 donde casi pierde la vida al hundirse su capsula en el océano. Aquella misión fue bautizada como Liberty Bell pero en la que nos ocupa, Grissom eligió cambiarlo por el de la pasajera del Titanic Molly Brown, llamada también la “insumergible Brown”. Esta mujer se enfrentó a los tripulantes de una de las barcas salvavidas del famoso trasatlántico para que rescataran a los pasajeros que nadaban en las frías aguas del océano Atlántico.

La misión Molly Brown duró casi cinco horas en los que la nave tripulada por Grissom y por su compañero John W. Young, efectuó tres órbitas alrededor de la Tierra. Lamentablemente, la suerte no acompañó a Grissom en su participación en el nuevo programa Apollo. El 27 de enero de 1967, los astronautas Grissom, Edward H. White (el primer norteamericano en realizar un paseo espacial), y Roger B. Chaffe, debían de realizar una simulación del lanzamiento de su misión. Después de cientos de comprobaciones, a las 18’31 de la tarde se declaró un incendio dentro del simulador. Solo habían pasado 15 segundos desde la primera señal de alarma pero los tres astronautas murieron asfixiados.

Unas semanas antes de este accidente, Virgil Grissom concedió una entrevista a la prensa norteamericana donde dijo casi de manera profética que “Estamos en un negocio arriesgado, y esperamos que si algo nos sucede, no se retrase el programa. La conquista del Espacio bien merece arriesgar la vida”.