Archivos para octubre, 2013

La reciente publicación en EE.UU del libro “The Collaboration: Hollywood’s pact with Hitler” del profesor de la Universidad de Harvard Ben Urwand ha reabierto el debate de cómo las empresas norteamericanas ayudaron durante los años 30 del pasado siglo al gobierno alemán de Adolf Hitler.

El periodo de entreguerras se suele examinar con los resultados de la IIGM en la mano, y sabiendo de antemano cómo se desarrollaron los eventos que desembocaron en el mayor conflicto armado de la historia. Pero para muchos gobiernos occidentales en esa época el verdadero peligro no era la Alemania de Hitler o la Italia de Mussolini, sino la URSS de Stalin. Pero solo de política no vive el hombre, y los beneficios económicos que reportaba el mercado alemán eran tenidos en cuenta por los hombres de negocios de EE.UU.

 

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Cuando Hitler llegó al poder, en 1933, se estrenaban cerca de 250 películas norteamericanas al año en Alemania. Esa cuota de pantalla no podía desaparecer por arte de magia ya que reportaba suculentos beneficios a las empresas de EE.UU. De todas maneras, el primer aviso de los nazis a los estudios cinematográficos se produjo el 5 de diciembre de 1930 durante el estreno en Berlín del film “Sin novedad en el frente”, producida por el estudio Universal. La adaptación al cine de la novela de Erich María Remarque, que retrata el conflicto de la Primera Guerra Mundial, fue una afrenta para los nazis que habían pasado recientemente de 12 a 107 escaños en el Reichstag. Un grupo de nazis compró las 300 localidades del estreno de la película en Berlín y protagonizó un altercado mayúsculo. Los matones nazis gritaron, patalearon, soltaron ratones, lanzaron bombas fétidas…. todo con el fin de sabotear el estreno. Al fin, obligaron a parar la proyección, hecho que aprovechó Goebbels, presente en la sala, para dar un discurso incendiario contra EE.UU y el film. Seis días después de este estreno, la película fue prohibida en Alemania.

Los dirigentes de los grandes estudios tomaron nota, y cedieron durante años a las presiones de los dirigentes nazis revisando los guiones, o seleccionando muy bien la temática de las películas que se estrenaban en Alemania. Habrá que esperar hasta 1940 con el estreno de “El gran dictador” para que Hollywood empiece a dar la espalda Hitler.

 

 

 

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El plan, promovido por la asociación británica de veteranos de guerra The Royal British Legion, que preveía plantar millones de amapolas para conmemorar el centenario del inicio de la Primera Guerra Mundial no ha recibido el apoyo económico necesario para su puesta en marcha. El Heritage Lottery Fund, que otorga cada año subvenciones para proyectos conmemorativos por valor de 375 millones de libras, ha rechazado las peticiones para financiar esta iniciativa.

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Algunos de los combates más violentos durante este conflicto se produjeron en las regiones de Flandes en Bélgica, y el norte de Francia. Después de la guerra en estos campos de batalla solo crecieron amapolas. La flor se considera en los países de la Commonwealth el símbolo de los veteranos de la Primera Guerra Mundial, y por extensión, de todos sus conflictos armados que se recuerdan cada 11 de noviembre en el Remembrance Day.  Las amapolas son también, las protagonistas del poema “En los campos de Flandes” que escribió el médico canadiense John McRae y se hizo muy popular durante y después del conflicto.

Ya en 2011 The Royal British Legion plantó 60.000 amapolas en el Royal Wootton Bassett de Swindon para celebrar el 90 aniversario de su creación. El proyecto Amapola había recibido el apoyo del Primer Ministro británico David Cameron y del Príncipe de Gales, entre otras autoridades.