Archivos para septiembre, 2013

A finales de agosto, el Channel 4 británico emitió un documental titulado “El ataque de los Zepelines” que trata los bombardeos que sufrió Londres durante la Primera Guerra Mundial.  Durante 18 meses, la capital estuvo bajo las bombas lanzadas desde unas máquinas que parecían salidas de una novela de ciencia ficción. Este nuevo tipo de campaña de terror reescribió las reglas de la guerra. Por primera vez en la historia, los civiles inocentes fueron bombardeados en sus casas en un intento despiadado de quebrar la moral de una nación.

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Los británicos iniciaron una carrera para averiguar cómo se podía derribar a los zepelines. Descubrieron que a pesar de estar rellenos de hidrógeno fácilmente inflamable, era muy difícil hacer caer a uno de ellos. El material que contenía este gas estaba hecho de tripa de vaca. Según este documental la cantidad de intestinos de vaca utilizados en la fabricación de este tipo de aeronaves fue tan grande que se prohibió temporalmente hacer salchichas en Alemania durante la Gran Guerra. Es más, también se prohibió en Austria-Hungría, Polonia y el norte de Francia ocupada por los alemanes.

La construcción de zepelines en pleno conflicto necesitaba más de 250.000 vacas para producir las bolsas que contenían el gas de hidrógeno que llevaba cada zepelin. La máquina de guerra alemana tuvo que elegir entre los bombardeos de largo alcance y sus salchichas, el producto nacional por excelencia germano. Se optó por la primera.

Inventado por el conde Ferdinand Von Zeppelin, este tipo de dirigible rígido empezó a volar a principios del siglo XX en Alemania. Pensado, principalmente, para su uso militar, los dirigibles se utilizaron también para el transporte de pasajeros. Antes de la Primera Guerra Mundial, Alemania se encontraba a la vanguardia de esta nueva tecnología y, lo más importante, disponía de tripulaciones entrenadas para el manejo de estas aeronaves.

Los bombardeos alemanes con dirigibles mataron, aproximadamente, a 1.500 personas entre 1915 y 1917. A partir de ese año los aliados encontraron una forma de derribar a este tipo de naves con las recién creadas balas incendiarias.

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