Archivos para diciembre, 2011

Casi un siglo después del inicio de la Gran Guerra en 1914, este conflicto continúa generando informaciones interesantes. El pasado mes de septiembre, el blog norteamericano Ptak Science Books reveló la existencia de unos planes del gobierno francés para construir una réplica de la ciudad de Paris en 1918: A Paris Made to be Destroyed–Sham Paris, 1917/18. Realmente estos planes fueron hechos públicos por la revista francesa L’Illustration en su número del 2 de octubre de 1920. Además, estas informaciones fueron recogidas y ampliadas por “The Illustrated London News” en su número del seis de noviembre de 1920 que acompañaba la noticia con varias fotos y planos de la supuesta ciudad fantasma.
Los orígenes del plan los encontramos en 1917 cuando los bombarderos Gotha hacen sus primeras incursiones contra Londres. El gobierno francés piensa que Paris está dentro del radio de acción de este tipo de aviones y pone en marcha esta curiosa iniciativa. Bajo el impulso de la Secretaría de Estado de la Aeronáutica y la Defensa Aérea, se plantea no solo recrear algunas calles de la ciudad sino toda la aglomeración urbana que sea posible. Hay que tener en cuenta que estamos en una época donde el radar no existía y los bombardeos se realizaban “a ojo”. Es decir, que dependían de la cualidad visual de los tripulantes de los aviones.
La revista francesa L’Ilustration recoge parte de un informe oficial donde se dice que “Las dificultades de ejecución serian grandes”, y añade que “sería necesario utilizar un brazo del Sena parecido al que atraviesa la ciudad, y no un artificio de camuflaje. Hace falta que las zonas designadas para los bombardeos del enemigo no estén cerca de localidades habitadas”.
En este sentido el alto mando francés eligió tres áreas: el nordeste, el noroeste y el este de Paris. En el primer caso se debía de construir replicas de Saint Dennis, Aubervilliers, y dos estaciones falsas de tren como la Gare Est y la Gare du Nord.  “Sin olvidar –añade- las fábricas que pueblan este barrio del norte de Paris”. En las otras zonas se debía reproducir líneas férreas o los Campos Elíseos, entre otros puntos destacados. En todo caso el gobierno reconocía que “los servicios antiaéreos no disponen de ningún medio para realizar esta obra y deben de dirigirse a la industria privada”
Detrás de cada gran proyecto o idea hay una persona encargada de llevarlo a cabo. En este caso el gobierno francés pensó en ingeniero, de origen italiano, Fernand Jacopozzi que se había encargado antes de iniciarse el conflicto armado de iluminar la Torre Eiffel o los Campos Elíseos, entre otros lugares. El primer proyecto que se pensó en construir fue al noreste de Saint Dennis, concretamente en Orme de Morlu.
En este sitio se pensó en construir la falsa Gare del Este, situada entre las localidades de Seyran y Villepinte. Esta parte del plan establecía la construcción de vias férreas, trenes estacionados, y una fábrica trabajando a pleno rendimiento con chimeneas humeantes. Los edificios se harían de madera y estarían recubiertos con “lienzos pintados, tensados y translúcidos, para imitar los techos de vidrio sucio de los edificios”. La principal dificultad fue la intensidad de iluminación  « para llamar la atención del enemigo, pero no sus sospechas »
En toda esta operación destacaba “el arte de la ingeniería eléctrica”, según publicó la revista inglesa.  Se utilizaron “lámparas de vapores producidos artificialmente que, alternativamente, producían luces de colores diferentes (blanco, amarillo y rojo),” para imitar las producidas en las viviendas. Por otro lado, se utilizaban luces laterales que proyectaban luz hacia afuera, como si provinieran de las ventanas de dichos inmuebles. Pero al final, fue la realización de un tren en movimiento lo más costoso y difícil. Se trataba de un “dispositivo de camuflaje extendido que medía de 1800 a 2000 metros, y su iluminación iba gradualmente desde un extremo a otro”.
En un número de 1930 de la Revue Militaire se ofrecían más datos sobre este proyecto. Según esta revista las instalaciones estaban listas para ser puestas en marcha justo “después del último ataque alemán en París en septiembre de 1918;”. Pero en la revista un militar francés deja claro que era un experimento, y no estaban basadas en la “experiencia”.
Con todo, la audacia del gobierno francés es digna de elogio al poner en marcha un proyecto de tal envergadura. Al final, los franceses querían que los alemanes bombardearan Paris, pero el “falso” Paris, claro.
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