Archivos para septiembre, 2010

¿Qué tiene la Primera Guerra Mundial que los novelistas de renombre acaban situando alguna de sus obras en este conflicto? Tal vez porque es una de las guerras que más ha influido en la historia reciente europea. Inició el conflicto arabe-israelí al caer el Imperio Otomano, propició la Revolución Rusa, y cambió el mapa europeo en la región de los Balcanes, por ejemplo. Además, fue el primer conflicto filmado y fotografiado profusamente. Un hecho este que ayudó a difundir los horrores provocados por esta guerra y que provocó la creación después de la guerra de la Sociedad de Naciones, germen de la actual Naciones Unidas.

Pero volviendo a la literatura, es interesante el caso de los dos autores de best-sellers, Anne Perry y Ken Follet. En el caso de Perry, la autora ha escrito recientemente cinco novelas ambientadas en esta guerra, empezando por “Las tumbas del mañana” y acabando por “No dormiremos”.

Por otro lado, el nuevo libro de Ken Follet, “La caída de los gigantes” narra la historia de cinco familias durante los años turbulentos de la Primera Guerra Mundial, la Revolución rusa y la lucha de hombres y mujeres por sus derechos. La historia empieza en 1911, el día de la coronación del rey Jorge V en la abadía de Westminster. En esta manera de iniciar su novela, Follet coincide con el ensayo “Los cañones de agosto” de Barbara Tuchman.

Si a estos autores sumamos la reedición de la tetralogía “El final del desfile” de Ford Maddox Ford, o los más recientes éxitos de “Largo Domingo de noviazgo” de Sebastián Japrisot, o de “La canción del cielo” de Sebastián Faulks, podemos afirmar tranquilamente que la Primera Guerra Mundial, interesa a los lectores, y a los escritores.

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La BBC acaba de estrenar una miniserie sobre el personaje creado por Arthur Conan Doyle en el siglo XIX. Se trata de una actualización de Sherlock Holes a nuestros días de sus aventuras más interesantes. Es una puesta al día más que interesante, y marca el camino a otras producciones que quieran revisar un personaje de ficción de la importancia de Holmes.

Nacido en las páginas del Strand Magazine, una revista londinense asequible a todos los bolsillos, Sherlock se hizo en poco tiempo un personaje muy popular en la sociedad británica, primero, y en todo el mundo después. Su enigmática personalidad, su tenaz lucha contra el crimen en todas sus formas, y su renovadora visión de los criminales, le han convertido en un icono cultural de primer nivel.

La nueva serie está protagonizada por Benedict Cumberbatch, como Holmes. Cumberbath protagonizó en 2004 una biografía sobre el científico Stephen Hawking por el que fue nominado a un premio BAFTA de la televisión británica. Por otro lado, el doctor Watson es Martín Freeman, conocido por su participación en la versión inglesa de “The office” o “Love Actually”. Por cierto, este actor interpretará al protagonista de “El Hobbit” (Bilbo Bolsón) en la palícula que se está preparando desde hace años y que produce Peter Jackson.

La serie ha gustado y, de hecho, se está rodando su segunda temporada. La mayor parte del equipo de producción es el mismo que el de la exitosa “Doctor Who”, otro de los clásicos puesto al día. El productor y guionista Steve Moffat, que también actualizó al “Doctor Jekyll y Mr. Hyde” en la serie “Jekyll”, es junto a Mark Gatiss el impulsor de esta nueva serie sobre Sherlock.

Si en las adaptaciones clásicas del personaje, tanto en TV como en el cine, Sherlock destila una gran pasión por las nuevas técnicas forenses, en esta adaptación es un fan de las nuevas tecnologías. De esta manera tanto él como Watson, (un médico militar que estuvo destinado en Afganistán en esta serie), tiene su propia página web (Sherlock) y blog (Watson) en Internet, que los espectadores pueden consultar, y en la que los protagonistas vierten sus comentarios sobre los casos que investigan. Creo que este es el gran acierto de la serie porque no podemos ver a Sherlock con los ojos del siglo XIX, sino con los del XXI.